Los patinetes, pese a su reciente auge y progresiva implantación en nuestro país, están bastante limitados en según qué ciudades españolas. Existe una disparidad de criterios, y es que, teniendo en cuenta los esfuerzos que se están haciendo para promocionar el uso de la bicicleta, no tiene sentido tomar medidas contra medios de transporte similares.
En general, como normativa nacional, está prohibido circular con patinetes por la calzada, y su uso se encuadra dentro de la legislación referida a los peatones. El problema surge cuando, en algunas ciudades, también se prohíbe su circulación por la acera. En estos casos se suele limitar a parques y zonas acotadas, lo cual no potencia, en absoluto, el uso de medios alternativos de transporte.
El caso valenciano
Valencia es una de esas ciudades en las que el uso del patiente no está bien visto por las instituciones. El conflicto está en que la ley valenciana hace una equiparación entre el monopatín y el patinete. Obviando el cariz de medio de transporte que también posee este último.
De hecho, los legisladores se escudan en el ruido y la velocidad, características comunes de los monopatines, para vetar el uso de los patinetes. Esto expresa un desconocimiento total por parte de la clase política, cuyo criterio a la hora de legislar se ha basado en las quejas y reclamaciones de vecinos a la Policía Local.
Generalmente, esas quejas vienen dadas por el uso de 'patines' que, a la vista de la terminología usada por el gobierno, resulta díficil definir a que tipo de vehículo se refieren. Y habrá que ver si no se terminan prohibiendo también en esos 'lugares designados', que, a modo de gueto, limitan las posibilidades de uso, sobre todo, de los patinetes.
La legislación nacional
En cuanto a la legislación nacional, la ley está mejor definida. Autoriza el uso de patinetes, monopatines y similares en la acera, siempre y cuando la velocidad que lleven sea similar al paso de los peatones. Esto viene definido en el Reglamento General de Circulación, y se basa, prácticamente, en el civismo y el respeto.
Todas estas leyes toman como ejemplo, para lo malo, a aquellos usuarios de patinete (o de vehículos similares) que no respetan a sus conciudadanos. Sin embargo, la gran mayoría son personas responsables y respetuosas con su entorno. Por la misma razón que no se puede prohibir la circulación de coches por culpa de algún que otro mal conductor, no se puede hacer con los patinetes.
En definitiva, resulta extraño que, ahora que las ciudades van hacia un modelo más ecológico, sano y sostenible, se tomen medidas o existan leyes que limiten el uso de vehículos que potencien esos valores. También hay que valorar los años que ha necesitado la bicicleta para ser tenida en cuenta como transporte urbano. Esperemos que al emergente mercado del patiente no le lleve tanto tiempo.
Más información: www.Patinete.com
me parece una estupidez lo de valencia
nº 1 escrito por: Anónimo el 26/12/2011 21:58