Así nacieron las bicicletas reclinadasFecha: 02/02/2011
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[ El Rincón De La Bici ]
POR ALMUDENA MARTIN (BICICLETA.ES ) Echamos un vistazo al pasado para conocer el origen e historia de unos vehículos muy particulares: las bicicletas reclinadas.
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El origen de las bicicletas reclinadas está ligado a un vehículo de cuatro ruedas que construyó el ingeniero francés Charles Mochet en los años 30 del siglo pasado. Se trata del Velocar. Mochet siempre había fabricado coches pequeños y muy ligeros, hasta que su mujer le animó a crear un vehículo más seguro para su hijo George, un coche que no tuviera motor y redujera el peligro de volcar. Fue así como este ingeniero francés ideó un vehículo de cuatro ruedas a pedales, un prototipo que tuvo tanto éxito, que Mochet decidió cambiar los coches por los pedales. Basándose en el vehículo de su hijo, construyó un modelo con dos asientos para adultos, al que bautizó como ‘Velocar’. Estos nuevos coches proporcionaban una postura cómoda para sentarse, el cuerpo de un automóvil y la propulsión de una bicicleta, y estaba equipado con un carenado ligero fabricado de Triplex (un material cortaviento utilizado en la aeronaútica).
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Después de la Primera Guerra Mundial, la pobreza económica en la que se veía envuelta Francia contribuyó a las ventas. Comprar un coche con motor era un sueño inalcanzable para muchos franceses, y el Velocar de Mochet sí se lo podían permitir. De este modo Charles Mochet vendió muchos vehículos y hasta 1930 las ventas del Velocar no pararon de crecer. El salto a las carreras profesionales Mochet evolucionó aún más su Velocar dividiéndolo en dos mitades. Construyó una versión de dos ruedas que dio lugar a una bicicleta reclinada con dos ruedas de 50 cm, una batalla de 146 cm y un pedalier unos 12 cm por encima del asiento.
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El primer ciclista profesional que se interesó realmente en el modelo de Mochet fue Francis Faure, hermano del famoso ciclista Benoit Faure. Le convenció tanto el nuevo vehículo que decidió utilizarlo en las carreras de competición. Y fue todo un acierto. Faure fue derrotando a los mejores ciclistas de pista de Europa, gracias a la clara superioridad aerodinámica de la reclinada. Era invencible. El 7 de julio de 1933, Francis Faure hizo 45'055 km en una hora en un velódromo de París. Fue una nueva marca que venció al record que hasta entonces ostentaba Oscar Egg, un récord que nadie había conseguido superar durante dos décadas (cinco años más tarde una bicicleta convencional alcanzaría estas velocidades). Fue entonces cuando Faure y el Velocar de Mochet llamaron la atención de los medios de comunicación. La prohibición El varapalo para las bicicletas reclinadas llegó un año después, en 1934, cuando la Unión Ciclista Internacional (UCI) prohibió las bicicletas reclinadas en las competiciones oficiales. La UCI creó nuevas normas que dejaban a las reclinadas fuera de la definición de una bicicleta, a pesar de tener dos ruedas, una cadena, un manillar, un asiento, y moverse con energía humana. El récord de Faure fue catalogado bajo una nueva categoría: "Récords logrados por VTH sin características aerodinámicas especiales".
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A pesar de este duro golpe, Mochet siguió trabajando en modelos nuevos, como la primera reclinada recubierta de manera aerodinámica, que alcanzó 50 km/h en una hora en 1939, y que nuevamente no fue reconocido por la UCI. Mochet no se desanimó y construyó las primeras reclinadas cortas, cuyo primer modelo comercial fue The Cycloratio, en 1935. Tres años más tarde, ideó un nuevo Velocar con carenado, para el que modificaron el cuadro y pusieron una rueda delantera más pequeña. Faure siguió consiguiendo records no reconocidos, hasta que a partir de los años 50, este tipo de bicicleta comenzó a decaer popularmente. No fue hasta 1975, cuando las reclinadas fueron redescubiertas por David Gordon Wilson, profesor del MIT y uno de sus estudiantes. De nuevo, algunos ciclistas profesionales recurrieron a ellas para marcar nuevos records. En 1976 se creó la International Human Powered Vehicle Association (IHPVA), una asociación que se dedicaba al desarrollo de todo tipo de vehículos a propulsión humana y en el que las bicicletas reclinadas ocupaban un lugar destacado en sus actividades Por sus ventajas en cuanto al peso respecto a los triciclos, los biciclos reclinados volvieron a dominar las competencias a partir de 1990, cuando se fue popularizando el tipo de construcción con asientos muy bajos, los Low Racer o la Cutting Edge de 1990, que inspiraron a varios constructores de la actualidad. Con todo, hoy en día, las bicicletas reclinadas solamente cuentan con una pequeña porción del mercado, mientras que la reclinada de Mochet encontró un hueco en el museo alemán de la bicicleta en Einbeck. Más información: Radiografía de una bici reclinada (bicicleta.es) Recumbent Bicycle History by the Bicycle Man, LLC Myths and Milestone in Bicycle Evolution Museo de bicicletas reclinadas (Vivir en bicicleta)
Comentarios
nº 2 escrito por: Anónimo el 29/03/2011 21:29 O si deseas que tus comentarios aparezcan como usuario registrado, accede a tu cuenta: Si aun no estás registrado utiliza el formulario para nuevos usuarios |
considero que la falta de criterio y los intereses creados en torno a las bicicletas como las conocemos son la primera razon por la cual no se le a dado el reconocimiento al, velocar como deberia de ser, pero por el deterioro del planeta y la busqueda de nuevas formas de transporte que no sea contaminante sera inevitable que se desarrolle el velocar. J.A. Salazar E.
nº 1 escrito por: Anónimo el 28/07/2011 23:50